Esta historia se desarrolla en Borneo, donde
un ciudadano local tenía en su propiedad a una pequeña Orangután, con la
intención de que jugara con su hijo, pero al poco tiempo fue atada con una
corta cadena que le impedía moverse con facilidad y lastimaba su cuellito. Así
pasaba la mayoría del tiempo.
Las razones por las que su captor hizo esto
aún son dudosas, pero él dice que la encontró caminando sola y la agarró, una
vez en casa pensó que podía ser ilegal poseer un animal de esta especie y para
no meterse en problemas la ató.
Bonika, como la llamaron, no solo estaba atada
un estante, tampoco tenía espacio para caminar, ni sentarse, simplemente se
aferraba a los eslabones de manera a los que permanecía encadenada.
Junto a todo esto Bonika recibía una peligrosa
dieta de pan, caña de azúcar, arroz y leche para niños, lo cual puede
significar daños a su salud. Y era aseada con productos químicos como champú.
Afortunadamente, el Grupo de Conflictos
Humano-Orangután, del Rescate Internacional de Animales IAR, realizaba una
inspección en el área y fue notificado de la deplorable situación de Bonika, y
sin dudarlo acudieron en su rescate.
La escena que encontraron fue lamentable, una
pequeña Orangután de 18 meses de edad, aferrada a repisas de madera y una
tristeza que se evidenciaba en su rostro, esa fue su vida durante los últimos 6
meses.
Su captor fue receptivo ante el grupo de
rescate y en poco tiempo pudieron cortar la cadena, lo que hizo que Bonika se
aferrara fuertemente al cuerpo de una de sus rescatistas, en un abrazo que
recordaba al de una madre y un hijo.
Alan Knight, director ejecutivo de IAR,
explica que es realmente sospechoso y preocupante que Bonika haya sido
encontrada caminando sola, las madres Orangután no sueltan fácilmente a sus
crías y piensa que lo más probable es que la madre de Bonika haya sido
asesinada. Actualmente la situación de los orangutanes es crítica entre la
venta ilegal de la especie y la industria de aceite de palma que los deja sin
hogar, se presume que puedan encontrarse extintos en un lapso aproximado de 10
años.
Afortunadamente Bonika se encuentra en un
centro de recuperación y aprendizaje que le de las herramientas necesarias para
integrarse nuevamente a la vida salvaje.
Por estas razones, el rescate de Bonika es un
triunfo para toda su especie, cada Orangután que pueda ser rescatado es una
victoria.
